Publicado el por en Salud y bienestar, Tendencias.

Un hallazgo de la Universidad de Austin en Pasadena-North tiene a millones de parejas de habla hispana replanteando su trato mutuo.

Según los investigadores, el uso del término ‘BB’ para referirse a la pareja, que se ha popularizado de la mano del auge del género urbano, aumenta hasta en un 75% el riesgo de sufrir incontinencia urinaria.

«Se trata del síndrome Rowner de regreso a la infancía vía programación neurolingüistica. Si el cerebro escucha con frecuencia un término tan poderoso en materia de significado como lo es el de bebé, antiguos circuitos neuronales de la primera infancia se reactivan paulatinamente. Primero viene la incontinencia, después podemos estar viendo a personas adultas con teteros escondidos entre su equipaje de mano o tirándose a patalear en el piso porque el combo no les vino agrandado», concluyó el estudio.

El resultado es el mismo si se usan variaciones como baby, babe, bebo, beba o bebito, o si se le habla a media lengua. Los síntomas se agravan si estos apodos se usan en frente del jefe o de los compañeros de oficina.

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