Publicado el por en Bogotá, Judicial.

El pasado domingo por la tarde mientras caminaba por la carrera 15 de Bogotá, fue víctima de un atraco el Director General de la Policía, General Rodolfo Palomino. Lo sorprendente del hecho fue que su primera reacción fue parar un taxi y pedirle al conductor que “pidiera apoyo”.

“Le había dado la tarde libre a mis escoltas. Yo a veces hago eso para recordar los tiempos en los que era un teniente más, sin tanto esquema de seguridad encima que a veces agobia. Venía de comerme un helado con mi esposa cuando de repente nos abordaron dos civiles jóvenes, con cachucha, gorra y muchos bosbonis y gatos silvestres en su ropa. Me pidieron los ‘pisos’ y el ‘celuco’ y me tocó pedirles, cortesmente, pues serán maleantes, pero siguen siendo ciudadanos y a ellos nos debemos, que me explicaran a qué se referían: eran los zapatos y el celular, que procedí a entregarlos”, declaró el oficial.

“Inmediatamente huyeron, mi reacción fue buscar un ‘amarillo’, porque tantos años como Policía me han enseñado que los bandidos le temen más a ellos que a mis hombres que, a su vez, también le temen a ellos. Recordé que en mi última conversación con don Uldarico, con quien somos hermanos en el bigote, me puso a la orden a su gente. Y no me arrepiento. minutos después ya me los tenían a buen recaudo”, añadió. Uno de los taxistas presentes, por su parte, aseguró que el General pidió que le devolvieran sus pertenencias para luego decirle a los conductores “miren a ver qué hacen con ellos pero que yo no me entere”.

Cuestionado sobre por qué no recurrió a los integrantes de la institución que dirige, esto respondió: “yo conozco a mi gente, y me dieron la razón luego cuando, igual, averigüé en qué andaban los del Cai cercano: y solo había un patrullero que no lo podía dejar solo”.

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