Publicado el por en Bogotá, Coronavirus, Innovación, Tendencias.

Para ser innovador no se necesita plan de datos, parece ser la consigna de almacenes Only. Una de las marcas más queridas por los consumidores bogotanos anunció ayer su estrategia para hacerle frente a los retos del confinamiento. La buena noticia es que está basada en tecnología -2.0: su famoso sistema de baldes, cuerdas y poleas para la gestión y entrega de la mercancía.

El plan es extenderlo por las zonas aledañas a sus almacenes y así llegar a la puerta de cada cliente, en una primera fase. Luego, en una segunda fase, por toda la ciudad. Y, por último, “por qué no, incluso pensar en la primera cuerda trasatlántica que nos permita exportar de manera autónoma”, explica Ezequiel Rodríguez, Chief of Research and Development del Only.

La iniciativa ya ha tenido impacto global. “La niña Greta, esa que ahora sale a cada rato en la televisión, ya dijo que apoyaba la idea. Le gustó tanto que nos prometió venir a comprarse una ruanita con capucha industria nacional y nos pidió que le diéramos un balde con su nombre en el que comerá y se lavará”.

“Nosotros ya tenemos toda una trayectoria en lo que es esta tecnología que tal vez no sea la más moderna pero es noble, eficiente y confiable. Sobre todo confiable. Nunca se cae. Y si se cae, pues se recoge. Ya le veo en los ojos la pregunta. Me adelanto: sí, claro que es más confiable que ciertas aplicaciones que mejor no menciono para no meterme en líos. Todos sabemos que el emprendedor es, sobre todo, severa flor”.

La inseguridad, que no conoce de cuarentena, fue uno de los principales desafíos para los gestores de esta tecnología. Para este reto también hubo una respuesta innovadora: “cada balde va con su foto de la doctora María Fernanda Cabal, así garantizamos el, digamos, distanciamiento social de los mismos”. La posibilidad de que las cuerdas sean lugar de descanso de aves de cierto peso, como los gallinazos, obstaculizando así la distribución, también se contempló. Vamos a dar empleo a jóvenes estudiantes a los que hemos dotado de escobas de palo largo -no de madera, de aluminio- para que los espanten”, añadió Rodríguez.

La fuerza motriz de la red es, desde luego, cien por ciento sostenible. Se deriva de la energía que produce el pedaleo en una bicicleta estática de tres personas en simultánea, instaladas -rodeadas de ventiladores y con hidratación suficiente, claro- en el sótano de la sucursal de la carrera 13 con calle 60 junto al calzado infantil.

Rodríguez dio detalles sobre su operación: “Nada de explotación o maltrato. No. Tenemos una lista de varias páginas de reconocidas influenciadores del mundo del fitness y la moda que por voluntad propia están deseosas de mover nuestra red con sus propios vatios, con ellas estamos sumamente agradecidas, tanto que ya las hemos nombrado embajadoras de nuestra marca. Las puede buscar en redes por el fastrack (sic) #IamAmbasadorOnly”.

Comentarios

Comentarios